Digitalización de procesos en la empresa industrial.

Áreas de impacto

Una empresa industrial pierde dinero en cuatro sitios a la vez, y todos están conectados. Por eso no se arregla una pieza suelta: se ordena el conjunto, en el orden correcto.

Cómo se conectan los procesos

Si falla lo que va antes, lo que va después no funciona.

Lo que se vende se ejecuta, lo que se ejecuta se factura y lo que se factura se convierte en dato para decidir. Cuando un eslabón se sostiene a mano, todos los siguientes arrastran el error. Por eso, en la digitalización de procesos, el orden importa más que la herramienta.

Comercial

genera el trabajo.

Ejecución

lo produce.

Administración

lo convierte en cobro.

Dirección

decide con el dato.

Los cuatro planos de tu operativa

Cuatro planos. Un solo orden.

Comercial

[01]

Presupuestos que se envían y nadie persigue, clientes que no repiten porque nadie les llamó, ventas que dependen de una sola persona. Cuando está ordenado, sabes qué está abierto, qué se enfría y a quién llamar hoy, sin preguntar.

Ejecución

[02]

Partes que llegan tarde, incompletos o no llegan, y planificación que se improvisa cada mañana. Cuando está ordenado, lo que se hace en taller u obra llega a la oficina el mismo día, y lo que llega se factura.

Administración

[03]

Albaranes pendientes de facturar, facturas que salen tarde y cobros que se alargan. Cuando está ordenado, pedido, albarán y factura van en un solo flujo y el cierre de mes deja de ser una semana cuadrando Excel.

Dirección

[04]

Decisiones tomadas por intuición porque el dato llega a mes vencido. Cuando está ordenado, conoces el margen real de cada obra, pedido o cliente a tiempo para decidir. Va siempre al final, porque se alimenta de los otros tres.

Dónde encaja la tecnología

La herramienta llega cuando le toca. No antes.

Entra en el plano comercial cuando el proceso de seguimiento ya está definido. Sin ese proceso, es otra base de datos que nadie abre.

Ordena pedidos, compras, stock y facturación, pero solo si el flujo está claro antes de implantarlo. Un ERP sobre un proceso desordenado fosiliza el desorden.

Es una obligación, pero también una oportunidad para ordenar el paso de albarán a factura. Hecha a destiempo, es solo cambiar el papel por la pantalla.

Se automatiza lo que ya funciona y se puede medir. Automatizar un proceso mal diseñado solo consigue que el error ocurra más rápido.

Van al final del recorrido. Un cuadro de mando sobre datos que se meten a mano, tarde o incompletos, enseña números bonitos y equivocados.

Es lo último, no lo primero. Necesita procesos ordenados y dato limpio; sobre una operativa manual, impresiona en la demo y no sirve en el día a día.

Diagnóstico de operativa

¿En cuál de los cuatro planos se te escapa más dinero?

El diagnóstico lo responde con números: leemos los cuatro planos, te entregamos el mapa de lo que se escapa y la hoja de ruta con qué va primero.